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¡Al límite del tiempo!
#1
Como si fuera posible estar al borde de las horas, como si un día hubiesen decidido los sabios que los números llegaran a su fin y así mismo pudiese ocurrir tal cosa tan absurda. Así mismo, sin explicación ni antecedentes se encontraba en medio de la nada, a las afueras de Sunagakure, a penas con una blusa y pantalones cortos de una negra y delgada tela. - No recuerdo haber bebido tanto - Dijo para sus adentros mientras mesaba su cabello, como si eso pudiese traerle de vuelta la memoria de lo que había acontecido las horas previas a su llegada a ese lugar y en tan deplorable estado.

Se detuvo y contuvo sus pensamientos más pesimistas cuando en la lejanía divisó una silueta. - AH - Exclamó con sorpresa al sentir que se reencontraba a sí misma. - Me golpeé la cabeza intentando esa tonta técnica y ahora... - Se llevó las manos por la espalda, tratando de determinar si tenía alguna herida producto de la caída de más de 10 metros de lo esperado, pero no sintió ningún tipo de dolor. Revisó con avidez sus brazos, piernas, su torso, serciorándose de no estar herida. Pero todo parecía estar en orden, - No fue más que un golpe, pero tendré cuidado la próxima vez. -

Luego de prometerse a sí misma algo que sabía que probablemente no iba a poder cumplir, se acercó al montoncito de cosas que tenía a unos dos metros de distancia, allí estaba entre otras cosas su calzado y una botella de agua. Lo primero que hizo fue sentarse sobre la roca de tamaño mediano junto a la que había acomodado todo, al tiempo que destapaba el agua y bebía a pequeños sorbos hasta que su garganta aclaró y bebió con más constancia.
Cuando vió aquella figura humana acercarse aún más, casi pudo adivinar de quién se trataba. Levantó la diestra y saludó con la mano abierta, acabando de beber.

Estadísticas e inventario

Nivel: 3
Fuerza:
25
Resistencia:
20
Velocidad:
20
Agilidad:
18
Destreza:
19
Presencia:
18
Inteligencia:
25
Control de chakra:
30

Vida: 130 Chakra: 183 Estamina: 159

Porta-Kunais nivel 2, Porta-Utensilios nivel 2.

Narro - Habla - Piensa
[Imagen: 5ferrm.jpg]
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#2
Bueno, y con esto ya está. - sentenció el anciano.

Terminó de asegurar la visagra y dejó sus herramientas a un lado. Se frotó las manos llenas de callos y se las sopló un poco. Las tenía doloridas de todo el día trabajando en el taller. Pero finalmente Saikoro estaba listo. El escarabajo-rinoceronte volador era diferente de otras marionetas. Esta había sido creada por Hayate, y el mayor problema que tuvo durante su construcción fue el mecanismo de las alas, pues se atacaba al abrirlas y cerrarlas. ¿Cómo lo solucionó? ¡Muy simple! Un pequeño depósito de aceite que inyectase pequeñas dosis a los ciernes y que permitise su despliegue completo, como si fuese un pequeño motor. Su última misión en el País de los Pantanos había demostrado algunos fallos a la hora de emplear la marioneta en giros muy cerrados, y ahora lo había corregido reduciendo once centímetros la punta de las alas.

Saikoro estaba listo, pero qué mejor modo de comprobar su correcto funcionamiento que dar una vuelta por la villa. El anciano lo arrastró fuera del taller de su casa, hasta el jardín, y se subió encima de un salto ágil. Colocó sus hilos cuidadosamente en cada articulación y desplegó las alas. Estas comenzaron a batirse a gran velocidas y tras unos segundos el escarabajo se elevó sobre los edificios. Cuando Hayate volaba se sentía libre, un señor de los cielos, una leyenda de las nubes. Aquellos eran los sueños que tenía cuando era joven, pero nunca había renunciado a ellos. Se mantuvo dando vueltas a la zona residencial para comprobar el nuevo juego de alas, pero entonces sufrió un pequeño descuido, uno que casi terminó con él estrellado en una casa. Seré idiota, es mejor probar estas cosas en un lugar llano donde no haya nadie abajo... Tomó entonces el rumbo hacia los exteriores de la villa, y se mantuvo a una altura de diez metros sobre el suelo. Entonces, cuando llegó a un gran campo, siguió haciendo giros cerrados y sometiendo a Saikoro a enormes fuerzas centrífugas. Nuevamente, todo iba bien hasta que el ala izquierda de Saikoro no lo aguantó más y se partió.

Oh, vaya... - fue lo último que dijo el anciano.

Marioneta y marionetista entraron en una barrena sin control y se estrellaron en el suelo con gran violencia. El gran tamaño del escarabajo, sumado a su peso y sus materiales reforzados hicieron un gran estruendo al estrellarse contra la arena de un campo de prácticas. Piezas salieron disparas de un lado para otro, y se levantó una gran columna de polvo en el aire. Entre el gran ruido, se escucharon unas palabras:

¡Mi cadera...!

Técnica Estrellada

Chikamatsu Única Marioneta Saikoro - Marioneta Defensiva Personalizada

ID:
645
Nivel:
6
Requisitos
Requiere Marioneta Defensiva Personalizada.
Sellos
No.
Descripcion
Esta marioneta tiene la forma de un escarabajo-rinoceronte y está hecha de madera reforzada y acero. Mide 6 metros de longitud y 2,5 metros de altura.
El mecanismo más llamativo de Saikoro son dos alas que pueden desplegarse desde la parte posterior del insecto (5 puntos abrir/cerrar), permitiendole volar (y a quién se encuentre encima) hasta una altura de 20 metros. - 10 puntos de chakra por turno.
Las alas tienen un borde cortante muy afilado, capaz de realizar cortes a un objetivo situado a corta distancia. - 30 puntos de daño.
Similar a la marioneta Sanshouo, Saikoro cuenta con una pequeña cavidad en la parte posterior de la cabeza donde puede resguardar a una sola persona, con orificios externos para poder pasar hilos de chakra hasta el exterior. - Resiste 100 puntos.
Sobre esta cavidad pueden desplegarse dos barreras situadas encima de las alas, que protegerán a quién se encuentre ahí de posibles ataques. - Resisten 70 puntos de daño.
El insecto cuenta con seis patas, aunque solo cuatro de ellas cuentan con mecanismos internos.
Las dos patas delanteras pueden apuntar al frente y desplegar dos protecciones de chakra. - 30 puntos de chakra por brazo. Cada una resiste 50 puntos de daño.
Las dos patas traseras cuentan con una veintena de micro-bombas de humo en su interior. En caso de ser activado este mecanismo, ambas patas explotarán todas las bombas de humo a la vez y crearán una pantalla protectora que rodeará a la marioneta (si esta se encuentra en pleno vuelo, o se mueve del sitio, la pantalla de humo desaparecerá o perderá su efecto). - 15 puntos de chakra.
Al frente, Saikoro contará con un cuerno duro y resistente con el que se es capaz de embestir. - 50 puntos de daño.
Por último, Saikoro cuenta con 6 bombas de luz almacenadas en el abdomen que pueden se lanzadas - 10 puntos de chakra por bomba.

Resistencia de la marioneta antes de ser destruida por completo: 120 puntos.
Nota: esta marioneta no se divide en piezas.
Efectos
Gasto de chakra por turno:
20 puntos por unidad controlada (si la marioneta está en una sola pieza 20 puntos, si está dividida en 2 partes 40, etc.) más el correspondiente a cada acción

Estadísticas e inventario

Nivel: 8
Especialización: Ninjutsu
Todos los Ninjutsus, tanto elementales como no elementales reciben una bonificación de 10 puntos de daño. La velocidad de los sellos del ninja especialista en Ninjutsu son un nivel superior.
Fuerza:
70
Resistencia:
70
Velocidad:
70
Agilidad:
70
Destreza:
80
Presencia:
70
Inteligencia:
80
Control de chakra:
80

Vida: 420 Chakra: 550 Estamina: 545

Porta-Kunais nivel 3, Porta-Utensilios nivel 3, Porta-Kunais nivel 3, Porta-Utensilios nivel 3, Chaleco ninja, Píldora soldado, Píldora soldado, Píldora soldado.

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[Imagen: SUNABANNER1.jpg]
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#3
Cual geiser escupió el agua de su boca al ver la aparatosa caída que había terminado en tremendo nubarrón de tierra, con un sonido tan bestial como preocupante, tras el cual sólo se escuchó el apagado pero exaltado tono de la voz de Hayate - ¡Mi cadera...! - La genin corrió a prisa hacia el lugar del siniestro y al llegar trastabilló al no poder ver bien inicialmente, a causa de la polvareda que se había levantado. 

- ¡Gracias al cielo! - Exclamó al ver al anciano entre las partes retorcidas de un ala de la enorme marioneta. Su expresión se había debido únicamente a la idea de que le halló con vida y no se le veía nada grave a simple vista, más que un par de raspones normales debido al tipo de accidente que acababa de tener. En otras circunstancias quizá lo habría concebido como un científico loco, pero dado que conocía a su maestro pensó que seguramente se trataba de algún pequeño imperfecto en su marioneta, que seguramente no corrigió antes de tratar de elevarse a semejante altura. Los años ya le estaban pasando factura al noble anciano.

Como pudo, precupándose exclusivamente de no lastimar a Hayate, la kunoichi lo sacó de entre el suelo y su marioneta y le sirvió de muleta, quería asegurarse que el shinobi pudiera mantenerse en pie por sí mismo antes de retirarle el apoyo.

Sólo un par de segundos después de percatarse de que estaba bien sonrió con sorna le habló, fingiendo no haber imaginado las razones del accidente - ¿Qué ha pasado? ¿Alguien lo atacó? -
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#4
- ¡Nadie! ¡Nadie querida...! Oh... mi... es-paaaalda... - dijo el anciano haciendo un esfuerzo monumental para levantarse. Al levantarse le crujió toda la espalda, y Hayate tuvo que flexionar sus rodillas haciendo que estas le temblaran. Cuando al fin estuvo de pie, miró a su alumna y sonrió a su manera, limpiándose la sangre de su labio superior partido - Se podría decir... que he sido víctima de mi propia impulsividad. Curioso, ¿no crees? Que me pasen estas cosas a mi edad...

Hayate caminó unos pasos, un poco tembloroso. Se había mareado con el golpe y todo le daba vueltas, pero al menos se encontraba de una pieza, cosa que no se podía decir se su querido Saikoro. El escarabajo volador había hecho su último aterrizaje. Miles de piezas de metal, madera, engranajes, aceite y planchas de acero decoraban el campo de batalla en un área de cien metros a la redonda. Sin duda sería un trabajo muy laborioso el de recuperar todas las piezas, catalogarlas y trasladarlas a un taller donde poder repararlas y volver a ensamblar la marioneta. El Chikamatsu miró los restos de su creación con una sonrisa, pues después de todo tenía algo de humor aquella situación.

- Parece que tendré un buen trabajo durante los días venideros... pero bueno, si se puede reparar poco importa... -  dijo frotándose el polvo de las manos, y el de todo el cuerpo. Su túnica blanquecina se había tornado amarilla por el polvo del suelo. Cuando hubo recuperado un poco el sentido y cuando se encontró listo, miró a Ko y le propuso algo totalmente fuera de situación - Bueno, ya que estamos aquí, ¿te apetece entrenar? Tengo una técnica de viento que quizá te interese...
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#5
No sólo le sorprendió lo rápido que se recuperó Hayate del tremedo golpe, tenía un aguante y una energía increíbles para su edad. La genin se contagió con la energía positiva de su superior y le dejó andar a su paso confiada en que no había problemas mayores. Al tiempo había dicho algo sobre lo cual ella prefirió no decir palabra. Si bien su maestro era un hombre curioso y su edad ya avanzada posiblemente entorpecía alguno de sus sentidos, no podía faltarle al respeto asintiendo a su afirmación, además negar esa verdad podría ser igual de malo.

Se dio unos momentos para mirar alrededor, el gigantesco artefacto volador había cubierto gran parte de la zona de entrenamiento y daba la impresión de que se quedaría así por un buen tiempo.
- Parece que tendré un buen trabajo durante los días venideros... pero bueno, si se puede reparar poco importa...- El usual optimismo de su sensei era parte de esa energía que tanto apreciaba compartir con él, aunque nunca hubiese llegado a mencionarlo, era una joven bastante reservada.
Simplemente había asentido a aquella afirmación y le ayudó al anciano a sacudir un poco la arena de sus hombros, pero no era la única parte de su ropa que estaba sucia así que en realidad no cambió mucho la apariencia desafortunada de su maestro.

- ¿Entrenar? - Le preguntó mirándolo con la seriedad del caso, aquello se le antojaba a una historieta cómica donde el personaje más absurdo llega a desprender humaredas del fuego que quema su cabello y sin embargo sigue su vida como si nada, - Al menos es calvo. - Dijo para sus adentros. - Si se siente bien como para entrenar. - Agregó, para aclarar lo que pasaba por su mente. - A mí me encantaria, Hayate sensei, pero ¿no deberíamos ir al hospital primero? -
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#6
¡No te preocupes! He tenido peores aterrizajes, este no es el primero... aunque cuando acabemos te pediría que me ayudes a recuperar todas las piezas que podamos. Va a ser un laaaaaaaaaargo trabajo...

El anciano miró a su alrededor una vez más, antes de negar con la cabeza y comenzar una tanda de sellos. Antes de efectuarla, se aseguró de que la muchacha le observaba bien, y este realizó los sellos con lentitud y paciencia mientras los nombraba en voz alta:

Perro - Dragón - Buey - Tigre - Carnero

Acto seguido inspiró una gran cantidad de aire, y lo hizo muy exagerado para que quedase claro su funcionamiento. Apenas unos segundos después, cuatro proyectiles fueron disparados desde sus labios, uno tras otro. Eran como pequeñas balas, rápidas y potentes, y surcaron el aire con una precisión inigualable. Por último, el anciano espiró el aire que quedaba y lo tomó nuevamente, para dirigir su mirada a la joven.

Fuuton: Sasandan no Jutsu. La técnica es muy simple, consiste en inspirar todo el aire que puedas, así como polvo y partículas de arena. Este material debe quedar compacto en tu estómago, y dispararlo con la potencia de un cañón. Con esto no habrá nadie que se interponga en tu camino, y podrás garantizar un impacto crítico en un enemigo demasiado cercano. ¡Muéstrame cómo lo haces! - dijo el marionetista animando a su alumna.

Técnica Utilizada

Fuuton Fuuton: Sasandan no Jutsu

ID:
359
Nivel:
4
Sellos
Sí.
Descripcion
El shinobi inspirará todo el aire que pueda, inflando sus pulmones a máxima capacidad. Además del aire también inspirará partículas de arena y polvo, que moldeará en su interior y les proporcionará una forma compacta. Llegado un momento el shinobi podrá realizar cuatro disparos del tamaño de un guisante. Su alcance máximo efectivo es de 30 metros de distancia. El shinobi podrá efectuar los cuatro disparos seguidos o con una leve pausa entre ellos, pero no podrá usar técnicas ni moldear chakra hasta que los haya disparado todos.
Efectos
Gasto de chakra:
50
Efectos en el rival
Vida:
60
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#7
- Si... - Respondió dejando aquella sílaba volar en el viento con desconsuelo. - Será largo... sensei - Miró hacia sus espaldas, donde reposaban aún todas las partes de la marioneta del Chikamatsu. - Pero podría ser interesante. - Se dijo al ver con más atención aquella enorme ala doblada sobre la arena. - Aún en su actual estado es majestuosa. -

Volvió la mirada a su maestro, quien para ese momento ya se disponía a dar inicio a su entrenamiento. La jovencita, quien ya había aprendido a seguir el ritmo de Hayate, observó atentamente cada posición de sellos elaborada por su superior - Perro, Dragón, Buey, Tigre y Carnero - Repitió en su mente una vez él hubo finalizado su ejecución. - Fuuton: Sasandan no Jutsu. La técnica es muy simple, consiste en inspirar todo el aire que puedas, así como polvo y partículas de arena. Este material debe quedar compacto en tu estómago, y dispararlo con la potencia de un cañón. Con esto no habrá nadie que se interponga en tu camino, y podrás garantizar un impacto crítico en un enemigo demasiado cercano. ¡Muéstrame cómo lo haces! -

Estaba muy emocionada con aquella técnica, era impresionante y sencilla a la vez, una técnica especial y a su medida. - ¡Ahora mismo sensei! - Exclamó liberando la emoción contenida. Dio un pequeño saltito hacia atrás, algo instintivo, antes de ponerse en la tarea que le apetecía cumplir. - Bien. - Susurró. Relajó sus hombros y comenzó lentamente con la realización de la secuencia de sellos Perro - Dragón - Buey - Tigre - Carnero. Luego inspiró todo el aire que pudo y cuando quiso expulsarlo vomitó una bocanada de arena y trozos de su desayuno.

Durante casi dos minutos no paró de toser y de disculparse antes de volver a toser, con la cara enrojecida por el malestar y la vergüenza. Al final limpió su boca con su diestra y respiró profundo nuevamente. - Sensei creo que acabo de hacerme una limpieza de estómago ¿Estuvo mal que lo llevara hasta mi estómago? No sé si entendí mal lo que me dijo. - A penas había podido hablar, permanecía de pie inclinada hacia adelante, con las manos apoyadas en las rodillas.
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#8
El anciano observó los infructuosos intentos de la muchacha: cómo tosía debido a las partículas que raspaban su garganta y cómo vomitaba finalmente en el suelo. En ese momento vinieron a la mente de Hayate momentos similares de su juventud, algo que en un principio había olvidado pero que ahora recordaba con total claridad. Se rascó la calva en busca de una solución, pero lo que encontró en su lugar fue un chichón que acababa de salirle por el reciente golpe. La nuca le dolía un poco, pero intentó olvidarlo y centrarse en la técnica que estaba intentando incultar a Ko.

- No es un mal intento. Ciertamente, esta técnica suele costar de aprender... y suele acarrear esas complicaciones. - dijo mirando de reojo los restos en el suelo - No te avergüences, nos ha pasado a todos los que hemos querido manejar este arte. Voy a repetirlo, más despacio y narrando cada paso, ¿de acuerdo?

Tras despejar un poco sus manos, el marionetista volvió a repetir los sellos Perro - Dragón - Buey - Tigre - Carnero y entonces paró. Dispuso sus manos al aire, relajado, y comenzó a respirar despacio y con frecuencia, pero sin ser algo fuera de lo normal. Cerró los ojos e intentó mantener la calma. Segundos después, comenzó a hablar.

Intenta mantener un ciclo respiratorio normal, controla todo tu ser. A continuación, respira hondo e intenta sentir cada partícula extraña que entre en tu cuerpo. Intenta redirigirla hacia tu estómago, y moldea tu chakra a su alrededor. Inspira todo el aire que puedas, y deja un poco en tu boca. Por último, dispara ese aire de tu boca con un poco de ese polvo. Usa el aire para proyectarlas, así.

El anciano comenzó a hacer justo lo que había explicado. Inspiró fuerte, todo el aire que pudo, y aguardó unos segundos. A continuación comenzó a disparar los proyectiles, uno a uno, impulsados con el aire que se había quedado almacenado en su boca instantes antes. Un máximo de cuatro balines de arena y polvo fueron catapultados desde su boca, y tras ello volvió a respirar con normalidad.

Piensa que cada disparo es una espiración más, un poco más fuerte y cargada de piedras. Imagina... imagina que estás escupiendo. - dijo con mucha calma. Quería transmitir confianza, que Ko Yagami supiese que la técnica no tenía una dificultad excesiva y que solo requería de un entrenamiento constante, por muy desagradable que fuese. Antes de que la chica empezase de nuevo, Hayate rebuscó entre su cinturón un pergamino y lo desplegó delante de sí. De este apareció una marioneta de tamaño normal enfundada en una capa grisácea. La marioneta extendió su brazo y comenzó a disparar agua desde la palma de la mano, como si fuese una fuente - Bebe un poco. Quizá sepa algo raro, pero es potable, y no puedes entrenar esta técnica con la garganta seca y el estómago vacío. - tan pronto como la muchacha bebió el agua, el anciano volvió a ocultar su marioneta sellada en el pergamino.
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#9
Respiró profundo tratando de regular nuevamente su respiración. Hayate siempre encontraba las palabras más adecuadas para levantarle el ánimo y ella conseguía reponerse con la misma facilidad. - De acuerdo, Hayate sensei. - Respondió volviéndose a erguir y trató de concentrarse en las instrucciones que su maestro comenzó a darle tras la repetición de los sellos. - Intenta mantener un ciclo respiratorio normal, controla todo tu ser. A continuación, respira hondo e intenta sentir cada partícula extraña que entre en tu cuerpo. Intenta redirigirla hacia tu estómago, y moldea tu chakra a su alrededor. Inspira todo el aire que puedas, y deja un poco en tu boca. Por último, dispara ese aire de tu boca con un poco de ese polvo. Usa el aire para proyectarlas, así. -

- ¿Como Escupir? - No pudo evitar recordar que la última vez que trató de escupir un mal sabor de su boca el mentón se le llenó de babas que escurrían hasta el suelo y debió limpiarse cual niña que necesitaba su babero. - Supongo que... bien. - A punto estaba de iniciar a hacer los sellos cuando su superior extrajo un pergamino del cual salió una de sus marionetas, un sonido inarticulado salió de la boca de la genin asombrada por aquella aparición, nunca antes había estado así de cerca.

- Bebe un poco - Sugirió Hayate a la joven, cuando la marioneta recién invocada dejó fluir agua a través de la palma de su mano, como una fuente portatil. No le hizo mucho caso a la procedencia del líquido y en vista de su necesidad se aproximó aún más a la marioneta y con sus manos se sirvió para aparar un poco de agua. Enjuagó un poco su boca y bebió de aquella agua que tenía un particular sabor. 

- Gracias. Creo que ya está. - Suspiró y se mostró tranquila, estaba preparada para lograr la técnica. Sabía en dónde había estado su fallo y se convenció de que no habría necesidad de probar una vez más, lo lograría sin problemas. Perro - Dragón - Buey - Tigre - Carnero Fueron sus sellos, con el tiempo había logrado capturar las secuencias de sellos en su memoria, como imágenes vívidas que se repetían cuando las necesitaba.

Recordó su primer entrenamiento con Hayate, la primer lección aprendida era la paciencia, olvidar la necesidad y concentrarse en lo que había alrededor, el sonido, el viento callado. Su honda respiración se contuvo unos instantes tan sólo unos segundos antes de expulsar secuencialmente tres pequeños proyectiles disparados a la nada. Después de lo cual se llevó las manos a la boca y sintió el sabor dulce y salado de su propia sangre. Se inclinó mirando al suelo y liberó las manos de su rostro para dejar caer la saliva ensangrentada de su boca.

- Creo que me corté la lengua. - Le dijo a su sensei al reincorporarse.
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#10
Hayate observó con detenimiento la ejecución de Ko, pero algo falló otra vez. Al menos esta vez no había sido por tragar tierra...

- Eso... también suele pasar. No te preocupes - dijo sacando nuevamente a la extraña marioneta y echando agua otra vez como si de una fuente se tratase - límpiate la boca y vuelve a intentarlo cuando te creas capaz. Intenta llevar las corrientes de viento todo lo contradas que puedas en tu tráquea, sin tocar ni las paredes de tu boca ni la lengua, o volverás a cortarte. - el mismo Hayate se sirvió algo de agua también, para limpiarse las heridas por la caída y para refrescar su cabeza. Todo ello mientras manejaba la marioneta con una mano. - Prueba... no sé cómo explicarlo...

Como era incapaz de explicarse, el anciano repitió la técnica él mismo para poder comprender más a fondo su funcionamiento y poder ofrecer una mejor perspectiva a su alumna de cómo solventar el problema que se le había presentado. Cómo realizarla sin cortarse la lengua. El marionetista hizo los disparos muy despacio, concentrándose en cada uno. Cuando hubo terminado, se lo explicó a la muchacha:

- Coge aire y suéltalo. Sopla, normal. ¿Ves que el aire sale recto por el agujero de tus labios sin tocar las paredes de tu boca ni el paladar? Tienes que intentar repetir ese efecto con los balines de polvo y arena, sin que rocen tampoco tu lengua o que te den en los dientes, que eso también duele, te lo garantizo... - dijo entre risas.
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#11
Del agua de la marioneta tomó un poco y lo sostuvo unos segundos en la boca para limpiar la sangre que hubiera podido manchar sus dientes y luego la escupió para después aparar un poco más de agua de la que sí bebió. Mientras hacía esto, Hayate le explicó nuevamente cómo debería realizar su técnica, esta vez con mayor nivel de detalle Coge aire y suéltalo. Sopla, normal. ¿Ves que el aire sale recto por el agujero de tus labios sin tocar las paredes de tu boca ni el paladar? Tienes que intentar repetir ese efecto con los balines de polvo y arena, sin que rocen tampoco tu lengua o que te den en los dientes, que eso también duele, te lo garantizo... -

-
Si, supongo que eso fue lo que hice mal, traté de utilizar mi lengua como un canal, pero no era necesario por lo visto. - Sonrió tímidamente sintiéndose torpe por cometer una falla tan simple y dolorosa. Le trató de restar importancia al dolor de su lengua, pues pese a ser una pequeña cortada las heridas internas suelen ser más dolorosas y aún más en la boca. 

Tragó saliva y le parecía estar bebiéndose su sangre, algo incómodo, pero eso también trató de ignorarlo. Ejecutó la secuencia de sellos con una velocidad normal, la había logrado aprender de memoria, aquello era un avance significativo para la despistada genin, pero nunca se detuvo a pensar en ello sino que inspiró, aspirando aire y arena con todas sus fuerzas. Sintió en la boca del estómago el acelerado ritmo del viento que servía de membrana protectora para su técnica en el interior de su cuerpo, luego divisó la roca sobre la que había estado sentada anteriormente y lanzó uno a uno y con cortas pausas los proyectiles de la técnica fuuton.

Fuuton Fuuton: Sasandan no Jutsu

ID:
359
Nivel:
4
Sellos
Sí.
Descripcion
El shinobi inspirará todo el aire que pueda, inflando sus pulmones a máxima capacidad. Además del aire también inspirará partículas de arena y polvo, que moldeará en su interior y les proporcionará una forma compacta. Llegado un momento el shinobi podrá realizar cuatro disparos del tamaño de un guisante. Su alcance máximo efectivo es de 30 metros de distancia. El shinobi podrá efectuar los cuatro disparos seguidos o con una leve pausa entre ellos, pero no podrá usar técnicas ni moldear chakra hasta que los haya disparado todos.
Efectos
Gasto de chakra:
50
Efectos en el rival
Vida:
60

Cuando hubo terminado no cabía de la felicidad, comenzó a saltar en su lugar y abrazó al anciano, casi colgándose a él, olvidando todo protocolo, su propio dolor y el de Hayate por los acontecimientos previos a su encuentro -
¡Lo logre sensei! ¡Lo logré! -
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#12
Hayate recibió a la muchacha en sus brazos, llena de júbilo, y no pudo evitar esbozar él también una sonrisa. Ciertamente, lo había conseguido.

Jo, jo, jo... muy bien hecho, mi joven aprendiz. Esto es solo un pequeño truco de este anciano, la verdadera prueba es usarlo tú misma en combate. Pero ha estado muy bien, aprendes mucho más rápido que yo a tu edad, enhorabuena. - dijo el anciano lleno de orgullo, casi con las palabras de un abuelo tierno.

Ciertamente ya había aprendido a realizar la técnica, pero faltaba masterizarla, aunque esto era ya trabajo suyo. Todos los días durante un par de semanas repetir y repetir hasta manejarla a la perfección. Ahora tocaba otro tipo de entrenamiento, uno ante el que Hayate no pudo evitar esbozar otra sonrisa y frotarse las manos. Miró con alegría los restos de Saikoro, y le hizo un gesto a Ko.

- Ahora a repartinos el trabajo. Tú coge toda pieza pequeña que veas y lánzala al cuerpo de la marioneta. Yo iré agrupándolas y guardándolas para llevarlas a mi taller y perfeccionar el prototipo, ¿de acuerdo? Trabajo en equipo, ja, ja, ja. - dijo en tono irónico. Iba a ser un trabajo muy duro para ambos, pero todo en grupo se realizaba mejor y con mucha más alegría.

Off: Creo que puedes hacer un post más para ayudarme y damos por finalizado el tema.
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#13
- ¡Gracias sensei! - Exclamó al recibir las primeras palabras del anciano, pero luego esa sonrisa brillante se opacó lentamente hasta borrarse por completo de su rostro. Habían hecho un trato y debía cumplirlo, además incluso sin haber hecho tal acuerdo no podría dejar al anciano sólo en esa tarea - Si... claro - respondió sin mucha gana, percatándose del tono jovial empleado por su superior.

Alzó la mirada hacia el lugar donde había ocurrido el siniestro, en el que perfectamente pudo haber un resultado catastrófico, pero por fortuna sólo una marioneta se contaba como víctima fatal. - La próxima vez debería tener más cuidado al volar, Hayate sensei. - Le reprochó sin levantar mucho la voz, guardando el debido respeto.

Se apartó hacia un lugar donde se alcanzaban a ver varias pequeñas partes dispersas y comenzó a recogerlas una a una, iniciando con ello la labor que seguramente les tomaría el resto del día. 
OFF: gracias!
Narro - Habla - Piensa
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