¿Todavía no te has pasado por el chat? ¡A qué esperas! ¡¡Pincha aquí!!
[FLASHBACK] La Última Batalla
#21
Poco a poco todos los prisioneros de Konoha fueron reunidos en la explanada. Se trataba de un terreno amplio, dentro del campamento pero bastante separado las tiendas de campaña, carromatos y empalizadas, solamente delimitado por varios estandartes azules del País del Viento. En un momento dado se acercaron unos hombres, guerreros del Viento equipados con armaduras, yelmos y katanas. Eran tres, y claramente el del medio resultaba ser el oficial al mando. Los otros dos serían sus escoltas, o sus oficiales de confianza. El del centro se adelantó y se retiró el yelmo, manteniéndolo en el regazo, para posteriormente dirigirse hasta los cautivos:

Soy el General Nohara, comandante en jefe de este destacamento. De ahora en adelante seréis prisioneros del País del Viento, no del gobierno provisional de Suna. Se os mantendrá alimentados e hidratados en el campamento hasta que marchemos hacia la Capital, donde aguardaréis hasta que den inicio las negociaciones. - el general hizo una pausa, para caminar laterialmente siguiendo la línea de prisioneros - Honor, Sinceridad y Patria. Es lo que aguarda en el corazón de todo guerrero destinado en un país extranjero. No os pido que renunciéis a vuestra patria, a vuestro hogar y seres queridos, pero sí os pido honor y sinceridad. Sin esas dos cosas no puedo prometer que volváis a Konoha. ¿Queda todo clar-...? ¿Qué ocurre?

De repente, el campamento se volvió un caos. Empezaron a sonar cuernos de guerra, a correr hombres de un lado para otro. Los caballos estaban inquietos, y los oficiales buscaban a sus superiores con desesperación. Finalmente, uno de estos se acercó corriendo hasta el General Nohara y sus asistentes y se arrodilló para informar de lo sucedido.

- ¡General! ¡Un ejército del País del Fuego ha cruzado la frontera y se dirige hasta aquí! ¡Nos están invadiendo!

El rostro del General se tornó en puro dolor. Desde luego, aquello no estaba en sus planes a corto plazo. Meditó unos instantes, mirando a sus asistentes, y marchó a reunirse con el resto de militares de alto rango. Uno de sus asistentes, en cambio, dio media vuelta y se posicionó donde antes estaba el general, delante de los prisioneros. Sin retirar su yelmo, desenvainó su espada y se dirigió a la multitud.

Calma, carroña. El primero que se mueva acabará en el Mundo Puro. - se trataba de la capitana Hana, enfundada en una nueva armadura de samurai. Los guerreros que había alrededor de la explanada desenvainaron sus katanas y bajaron sus lanzas. Desde luego, la amenaza iba muy en serio.
Narrar - Hablar - Pensar
[Imagen: SUNABANNER1.jpg]
 Responder
#22
Un general apareció en escena frente a ellos. Dio un discurso que poco importó al Uchiha, que aunque lo escuchó completamente, estaba pensando más en una manera de huir, y buscaba con la mirada de soslayo un punto menos vigilado en la zona, para cuando llegase el momento. Y el momento llegó mucho más rápido de lo que pensaba.

¡General! ¡Un ejército del País del Fuego ha cruzado la frontera y se dirige hasta aquí! ¡Nos están invadiendo!

Eifen sonrió para sus adentros con esperanza. Aquella era la oportunidad perfecta para escapar. En cuanto sus compañeros llegasen, podrían liberarse entra la confusión y escapar. Hubo un revuelo generalizado de katanas desenvainándose y de soldados y altos mandos pululando de un lado para otro.

Calma, carroña. El primero que se mueva acabará en el Mundo Puro. - La capitana Hana había llegado de nuevo, enfundada esta vez en una armadura nueva de samurai. Se colocó ante ellos, desafiante. Eifen la miró a los ojos, con la cara completamente seria, sin hacer ni una mueca ni decir nada. Pero los ojos eran desafiantes.

Narración / Eifen / Yatako / Kakashi / Shingetsu / Uzu / Pensamientos

[Imagen: dsvhRKu.png]
 Responder
#23
La situación en el campo de batalla era cada vez más caótica. Por un lado, los soldados se preparaban casi para un inminente enfrentamiento. Equipaban a los caballos con sus armaduras, y los caballeros realizaban sus últimos ritos rezando de rodillas, sobre una esterilla en la arena. Y por otro lado, los generales dialogaban. Aunque el campamento había pertenecido hasta hacía pocas horas a la Rebelión, la mayoría de shinobi de Suna había vuelto a su hogar y ahora quién mandaba en el campamento era el escuadrón de caballería de los Dragones Negros del País del Viento. En una tienda, unos metros más allá de donde estaban recluidos los ninjas de Konoha, cuatro oficiales de alto rango discutían el plan de acción. Se trataba del General Nohara, el Comandante Rokyusuke, el Jounin Tatsumaki Rasa y finalmente la capitana Hana, que finalmente se unió a la reunión cuando esta ya había empezado:

Solo dispongo de quinientos jinetes, y tú de doscientos lanceros y espadachines. Es un sucidio. Ellos son miles.

Una muerte honorable, digna de héroes. Nuestro sacrificio ralentizará su avance. El Ejército del Viento cuenta con cinco mil hombres que ya vienen de camino. Estarán aquí en media jornada y acabarán con lo que quede del enemigo.

- ¡¡Para entonces ya estaremos todos muertos!! - se quejó Nohara, ante el deseo de suicidio de Rokyusuke.

- Es nuestro destino en la vida. Dar la vida por el bien de la naci-...

¡No es nuestro destino! El Señor Feudal del Viento no aceptará perder toda su caballería en un ataque fronta contra dos mil lanceros enemigos en campo abierto. Debe haber otra alternativa, yo voto por una estrategia de acoso, atacarles constantemente por los flancos hasta la llegada de refuerzos y...

- Huir de la batalla es de cobardes. Un samurai nunca se retira.

Señores, por favor. - interrumpió Rasa - No creo que sea necesario un choque frontal. El enemigo nos supera ampliamente en número, y desconocemos si hay shinobi entre sus fuerzas. De ser así, esos dos mil lanceros lucharían en ventaja contra nuestra caballería. Puedo conseguir un centar y medio de ninjas de Suna, pero tardarán al menos unas horas en llegar. Debemos aguantar hasta entonces, o replegarnos hasta estas montañas.

- ¡Huir ante un desafío es de cobardes! - espetó el Comandante Rokyusuke.

No parecía que hubiese un consenso a la hora de dirigir el plan de batalla. Había quienes optaban por una retirada táctica, una estrategia de acoso incesante, y un ataque frontal. De un modo u otro, 700 jinetes e infantes del País del Viento se enfrentarían a más de 2000 lanceros, arqueros y jinetes del País del Fuego, un enfrentamiento que podía convertir la Guerra Civil de Suna en un enfrentamiento mayor entre dos grandes potencias. Una guerra que desataría un baño de sangre en la región. La capitana Hana no estaba dispuesta a ello, y sin recibir el consentimiento de sus superiores abandonó la tienda. Se dirigió entonces hacia los prisioneros de Konoha, pues tenía un plan en mente.

Ese, el que capturamos cerca de la frontera. El Uchiha. - dijo apuntando a Eifen, mientras se aproximaba al grupo de shinobi.

Eifen fue rápidamente separado de sus compañeros por dos lanceros, mientras un tercero golpeaba su viente con fuerza con la parte posterior de la lanza. El impacto hizo que escupiese saliva y tosiera, pero sin causarle mayor daño. Eifen fue colocado de rodillas en la arena, con dos lanzas apuntando a su cuello desde sus laterales. La capitana Hana se agachó ante él, para estar a su altura, y comenzó a dialogar con el prisionero, con mucha calma y tranquilidad, aunque su rostro estuviese congestionado por el calor de la armadura, y sudado.

Más de dos mil hombres del Fuego han cruzado la frontera y nos invaden. No eres tonto, ¿sabes lo que eso significa?
Narrar - Hablar - Pensar
[Imagen: SUNABANNER1.jpg]
 Responder
#24
Eifen se sacudía internamente por la adrenalina. Los altos mandos del País del Viento iban y venían, y en sus conversaciones ninguno se ponía de acuerdo. El Uchiha hizo bien en agudizar el oído, pudiendo distinguir algunas palabras y frases que hablaban los comandantes a unos metros del grupo de prisioneros de Konoha. No tardó mucho en llegar una pareja de soldados, que lo separaron del grupo y de un golpe de lanza, lo hicieron toser y escupir saliva abruptamente, para luego caer de rodillas sobre la arena caliente.

La cara conocida de Hana se aproximó a él, ataviada en su armadura reluciente y pesada.

Más de dos mil hombres del Fuego han cruzado la frontera y nos invaden. No eres tonto, ¿sabes lo que eso significa?

- Que no tenéis suficientes soldados para aguantar semejante ataque, y que posiblemente no os de tiempo a conseguir más.- Eifen la miró a los ojos y sonrió levemente.- Y que una lucha así se convertiría entre una guerra total entre ambos Países.- Miró hacia el suelo, dejó de sonreír, y miró a la capitana, orbes azules contra los suyos verdes.- Así que... ¿queréis intercambiarnos por vuestra huída sanos y salvos?

Narración / Eifen / Yatako / Kakashi / Shingetsu / Uzu / Pensamientos

[Imagen: dsvhRKu.png]
 Responder
#25
Algo así, pero no has acertado del todo - la capitana Hana tomó al prisionero del cuello y lo llevó caminando por el campamento.

Con la mano en su nuca y tan agotado como estaba no podría resistirse, además de no contar con apenas chakra en sus reservas a causa del sello de absorción. Ambos pasaron a través de todo el campamento, rodeando las empalizadas, torres de vigía y pasando a través de los samurai y jinete en formación. Nadie les puso mayor atención, pues lo que se avecinaba era mucho más peligroso que un oficial y un prisionero caminando juntos. Finalmente llegaron hasta un extremo del campamento, donde había unas tiendas de soldados rasos y unos establos con un par de camellos y caballos.  Allí la capitana soltó al prisionero, y le habló sin tapujos, mirándolo a los ojos.

Este campamento está listo para enfrentar en campo abierto a un Ejército del Fuego. Y aunque fuésemos derrotados, no hay peor enemigo que el que defiende su hogar de una invasión extranjera. Díselo a tus superiores. Que si desean invadir el País del Viento deberán hacerlo con todas sus consecuencias. Ahora ve - dijo señalando uno de los caballos - Y diles que no abandonaremos nuestro hogar, pero que si ellos desean evitar una nueva guerra a gran escala, estamos dispuestos a negociar un intercambio de prisioneros, siempre y cuando vuelvan por donde vinieron. Ve hacia el este, encontrarás a los tuyos rápidamente. Y si acceden a parlamentar, que envíen un solo emisario, o de lo contrario lo tomaremos como una ofensa. ¡Vete!
Narrar - Hablar - Pensar
[Imagen: SUNABANNER1.jpg]
 Responder
#26
Se dejó llevar, y se mantuvo callado durante todo el camio, mirando hacia el suelo y escuchando lo que Hana tenía que decir. Una vez hubo terminado, la miró a los ojos.

- Trataré de hacer que nadie más muera y todos podamos volvar a casa.- Se subió al caballo tordo con dificultad, y antes de ponerse en marcha, miró por encima del hombro clavando sus ojos verdes en la capitana y habló con la voz endurecida.- Memoricé a todos mis compañeros. Si no están todos, volveremos por los que falten.

Azuzó inmediatamente al caballo, que salió a galope hacia el este, dejando un montón de arena esparcida en el aire tras su abrupta arrancada.

Narración / Eifen / Yatako / Kakashi / Shingetsu / Uzu / Pensamientos

[Imagen: dsvhRKu.png]
 Responder
#27

Ambientación

 
Apenas diez minutos después del aviso inicial de que se aproximaba una fuerza enemiga, el campamento estaba listo para el enfrentamiento. Cientos de jinetes montados en sus corceles de batalla desfilaban por la "calzada" que atravesaba el interior del campamento. Cantaban, gritaban, lanzaban vítores al cielo y eran aplaudidos y animados por los civiles y las tropas auxiliares que se quedarían defendiendo aquél emplazamiento hasta su regreso. Tras ellos marcharon un centenar de lanceros, con estandartes de múltiples colores y patrones en la espalda, y tras ellos las tropas de élite: fusileros con arcabuces y soportes para estos, y los legendarios Samurai del Viento. Parecía que la avanzada de los Dragones Negro iría a la batalla de manera con todo su poderío, a la cual se unieron los shinobi y kunoichi de Sunagakure que aún se encontraban en el campamento. Hayate estaba entre ellos.

Todos los shinobi de Suna estaban agotados tras una larga noche de combates en las dunas, pero su voluntad seguía inactacta, y esta les ordenaba defender las fronteras de su nación de una amenaza extranjera. Apoyarían a los guerreros de los Daimyo del Viento, y respaldarían su ataque como los altos mandos les ordenaran. Hayate y lo que quedaba de su grupo de shinobi (aquellos que aún seguían frescos para el combate, sin heridas graves) se unieron a la columna de soldados, siguiendo de cerca a los legendarios samurai. Una nueva batalla se aproximaba, una que podría desencadenar una guerra total entre las dos naciones. Hayate ya sabía lo que era una guerra total, y no estaba conforme con que esta se diese, pero tampoco permitiría que su hogar volviese a sufrir. Cuando el ejército ya abandonaba el campamento, se dio la orden de parar a toda la columna. No sabían bien por qué. ¿Quizá iban a reestructurar las divisiones en cuadrantes?. El marionetista levantó la mirada, y pudo ver a lo lejos cómo un solo jinete se acercaba a lo lejos portando dos banderas en un mismo estandarte. Una era blanca, y la otra, roja.

Soldados del Fuego. - dijo una voz a su lado - Quizá vengan a rendirse. - señaló con tono irónico.
Narrar - Hablar - Pensar
[Imagen: SUNABANNER1.jpg]
 Responder
#28
No tuvo tiempo a cansarse ni a maldecir su poca experiencia a caballo, porque Eifen divisó al grueso del ejército del Fuego tras diez o quince minutos de travesía.
Varios soldados dieron la voz de alarma al ver a una sola figura montada a caballo en una duna alta, a lo lejos. Hubo algún toque de cuerno y prepararon varios batallones. Nunca se estaba suficientemente preparado cuando se trataba de ninjas. Con uno solo se habían asesinado escuadrones enteros, y muchos decían que alguno había derrotado a ejércitos enteros. 
Cuando el Uchiha bajó hasta el campamento, lo primero que hicieron fue detenerlo, maniatarlo e investigarlo. No tardaron en reconocerlo como ninja de Konohagakure, soltándolo y brindándole atención médica de todo tipo. No pasó mucho tiempo hasta que con Eifen se reunieron los comandantes, y el ninja contó la situación. No hubo dudas entre los mandos, pues ambos bandos estaban demasiado cansados y mermados como para continuar una guerra que ya no tenía sentido. Eifen fue felicitado por su valentía y su resistencia, y fue delegado junto con un pequeño grupo de soldados a volver a la capital del País del Fuego, y después de informar de lo sucedido, volvería a su villa natal. 
El resto, a Eifen no le importaba. Volvería a Konoha sin hablar más de lo necesario, sin mostrar pena pero llorando por dentro, hasta reencontrarse con su hija. 
Sus heridas tardarían mucho tiempo en sanar, si es que fueran a hacerlo algún día.

Narración / Eifen / Yatako / Kakashi / Shingetsu / Uzu / Pensamientos

[Imagen: dsvhRKu.png]
 Responder

Salto de foro:

Usuarios navegando en este tema: 1 invitado(s)