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[Misión] ¿Dónde estás Sakari?
#1
Era una mañana tranquila a pesar del viento que a ráfagas golpeaba las calles de la aldea de la arena, el gran bazar como acostumbraba era un bullicio de personas y tiendas improvisadas con mantas y maderas, el ruido y el polvo se acumulaban pasadas las primeras horas del día mientras el sol poco a poco se situaba en lo mas alto del cielo azulado. Entre las calles correteaba una joven vestida con las anchas y protectoras ropas del desierto, solo podía verse sus azulados ojos y algunos mechones de pelo rubio como el sol sobresaliendo de su atuendo.

¡¿Dónde estás Sakari?!- Derrotada se dejó caer sobre el suelo del bazar, era el tercer día que salía a buscar a su mascota y cada vez tenía menos esperanza de recuperarla. Todavia recordaba cómo se había separado de ella con un simple descuido en una de las muchas tiendas del bazar y sin embargo aún no había rastro del rechoncho gato apodado “Sakari”. Recuperando el aliento tras toda una mañana de búsqueda, solo le quedaba esperar que su petición en la administración hubiese sido escuchada y alguien la ayudará a encontrar a su querido compañero.

Estadísticas e inventario

Nivel: 1
Fuerza:
0
Resistencia:
0
Velocidad:
0
Agilidad:
0
Destreza:
0
Presencia:
0
Inteligencia:
0
Control de chakra:
0

Vida: 0 Chakra: 0 Estamina: 0

No hay objetos en el inventario.

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#2
Katsumi se dirigía en busca del objetivo de su misión. Se le había informado hacía poco tiempo sobre una nueva misión la cual, aunque no era un gran desafío, cumpliría con profesionalidad. A pesar de que ella prefería batallar y encontrarse con situaciones más arriesgadas y bélicas, sabía de la importancia de cumplir con las peticiones de los aldeanos, que pedían ayuda para resolver sus problemas rutinarios. Se trataba de encontrar a un gatico que se había perdido, pero aún necesitaba muchos más datos, y por ello caminaba por las calles para hablar con la dueña del mismo.

Sus pasos le llevaron hasta el Bazar. En aquella mañana la ventolera era intensa, y removía los cabellos de Katsumi con violencia. Sin cesar en su caminar, comenzó a buscar a una muchacha que diese con el perfil, buscaría entre todas las tiendas, las calles, los caminos, miraría fijamente a cada persona para encontrarla. No era tan sencillo, la gente escondía sus rostros tras enormes bufandas o telas y el ruido impedía escuchar bien las conversaciones. 

Anduvo durante varios minutos, sin perder la paciencia. Poco a poco iba mermando la esperanza de encontrar a la chica, hasta que escuchó un grito de preocupación y una muchacha que se tiraba al suelo. Katsumi, empatizando y valorando la probabilidad de que fuese su objetivo, se acercó y se colocó delante, de cuclillas.

- ¿Sakari? ¿No será por algún casual un gato que se ha perdido? - La Higasa no sabía muy bien cómo empezar, ni si había hecho diana, pero sabía que no tenía nada que perder por intentarlo - Si es así, soy la encargada de su búsqueda, cualquier dato sería de gran ayuda -.

Estadísticas e inventario

Nivel: 3
Fuerza:
20
Resistencia:
20
Velocidad:
20
Agilidad:
20
Destreza:
20
Presencia:
18
Inteligencia:
20
Control de chakra:
20

Vida: 120 Chakra: 138 Estamina: 155

Porta-Kunais nivel 2, Porta-Utensilios nivel 2.


Narro // Pienso // Hablo

[Imagen: SUNABANNER1.png]


Sonido del viento

[Imagen: 75948b23c4beeb936878468e95b442875a4ea912_hq.gif]
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#3
La niña clavo sus ojos en la recién aparecida Kunoichi de la arena y se incorporo con una inusitada energía al escucharla decir que había venido para ayudarla en su búsqueda, ya había abandonado la esperanza que la administración de la arena se preocupara por ayudarla a encontrar a su mas preciado amigo. -¡Es fantástico! Soy Atsumi, mucho gusto. - Realizo una rápida reverencia esbozando una sonrisa de oreja a oreja, cualquiera diría que esta niña hacia escasos segundos se encontraba prácticamente tiritando en mitad de la avenida del Bazar. Mientras a su alrededor seguían circulando los habitantes de la aldea y les acompañaban los característicos gritos y bufidos provenientes de los tenderetes cercanos, secándose el sudor de la frente Atsumi se acerco mas a su salvadora para que su voz no se perdiera con el jolgorio de alrededor.

-Sakari es regordete y de color canela, parece un tigre en miniatura pero con panza, estaba conmigo viendo uno de los puestos de comida cuando me empujaron y se escapó, de eso hace ya dos días y por mucho que le llamo no consigo encontrarle. - Atsumi lanzo un suspiro al viento mientras miraba alrededor buscando entre el gentío, se encontraban en el centro del gran bazar y estaba muy concurrido aquella mañana. -¡Ya se! Seguramente podamos probar suerte en la zona Este, allí están todos los puestos de comida y Sakari siente una atracción infalible hacia el Sashimi de Salmón. -
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#4
- Soy Katsumi Higasa, igualmente - La muchacha respondía a su presentación de igual manera, aunque manteniendo su profesionalidad.

Katsumi no pudo evitar reírse por dentro al darse cuenta de lo parecido que eran sus nombres. La misión no parecía nada difícil de realizar, al menos a nivel de combate, por lo que podía permitirse algo de relajación.

Escuchó la explicación de la chica, apuntando en su memoria todos los datos para tener una mejor idea de cómo era el gato que andaban buscando. La descripción no fue muy esclarecedora, era un gato común y corriente, pero entendía que no había muchos rasgos que diferenciasen un minino de otro salvo lo ya comentado. Sería complicado buscar entre tanta multitud, Katsumi se planteaba la mera idea de que el animal hubiese podido hasta abandonar la aldea, y más con todo el tiempo que había pasado.

- Espero que esté bien - La Higasa pensaba dónde podría estar, volteando la cabeza por la zona.

Las palabras de Atsumi encajaron con sus primeros pensamientos. Ambas habían pensado que podría estar en algún lugar comiendo pescado, sin embargo su dueña parecía tener una idea más certera de su localización.

- Genial, vayamos primero a los lugares que vendan pescado, seguro que ha estado hambriento durante este tiempo y ha necesitado buscar comida - Katsumi hablaba mientras comenzaba a caminar, esperando que la chica la siguiese - Sino, deberíamos buscar en cualquier lugar donde vendan comida -.

Esbozó una sonrisa y se dirigió hacia la zona este. Tenía muchas ganas de encontrar al gato y acabar con el sufrimiento de su dueña, aunque no empatizaba demasiado era capaz de sentir la pérdida de alguien importante, y añadiendo el cariño que sentía por los animales le motivaban a esforzarse por buscarle.

Narro // Pienso // Hablo

[Imagen: SUNABANNER1.png]


Sonido del viento

[Imagen: 75948b23c4beeb936878468e95b442875a4ea912_hq.gif]
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#5
Caminaron juntas a través del bazar rumbo al este, el gentío que apenas les permitía avanzar en un principio se fue disipando a medida que abandonaban el centro del bazar, para la pequeña Atsumi no era fácil seguir el rastro de la Kunoichi y en mas de una ocasión pensó que la había perdido de vista entre la multitud, pero siempre se las apañaba para volver junto a ella, en su rostro se reflejaba una expresión alegre y de alivio.

Cuando finalmente llegaron a la zona este del bazar pudieron notar el aroma de cientos de especias en el aire, en los puestos se preparaban diferentes manjares y nuevos sabores y productos venidos desde los rincones mas alejados del país del viento aunque claramente también se vendían productos de comerciantes de países diferentes, la zona con diferencia con mayor demanda de productos del bar era sin duda los puestos del país del agua que exhibían las pescas traídas desde los mares mas profundos y misteriosos.-

¡Tiene que estar en algún lado!, con lo gordo que está no creo que se moviera mucho de aquí.-
Atsumi se acercó al tendero más cercano y comenzó a conversar con el mismo, por la expresión del hombre no parecía que hubiera tenido tiempo de poder fijarse si había un gato merodeando por su tenderete, tras varios minutos interrogando a los comerciantes presentes volvió nuevamente junto a  Katsumi y se dejo caer sobre ella resoplando.
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#6
Katsumi navegaba entre toda la muchedumbre que invadía el gran Bazar, intentando no perder de vista a Atsumi y a su vez investigando a su alrededor, con lo complicado que suponía debido a dicha sobrepoblación.

Cuando se alejaron del lugar, comenzaron a poder caminar más holgadamente. El aroma especiado penetraba por las fosas nasales de la Higasa, que aprovechaba para disfrutar de ese olor mientras cumplía con su cometido. El pescado nunca había sido su alimento más demandado, pero con un buen aderezo de especias se convertían en un manjar para la kunoichi.

Dejándose embriagar por los olores esperó a que la dueña indagase en la tienda más cercana, y observando su rostro decaído al volver se rascó la barbilla.

Anímate, seguro que se les ha pasado desapercibido, aún hay muchos lugares donde buscar - Katsumi no se confirmaba con las palabras del tendero, no era tan fácil como descartarlo simplemente porque no había sido avistado a simple vista.

Se acercó ella misma a la tienda y se dirigió al tendero. Si estaba en sus posibilidades, trataría de investigar más a fondo, sin comprometer la intimidad del local.

- Buenas, me preguntaba si tenían algún lugar donde deshechen los restos de pescado que están pasados de fecha u otro motivo, es posible que en una zona como esa puedan acudir muchos animales en busca de alimentarse, atraídos por el olor - La muchacha argumentaba, buscando más salidas de las que le proponían los hechos a simple vista.

Ese sería el modus operandi que tenía Katsumi para "barrer" la zona y buscar al gatito. Cualquier lugar, hasta un almacén de comida, podría atraer a animales como gatos por su olor. No podía ser demasiado optimista y comenzaba a valorar la posibilidad de que alguna persona, con intención buena o mala, se lo hubiese llevado. Pero no era momento de tomar esa posibilidad como cierta o certera, aún tenían muchos lugares donde acudir.

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#7
El tendero centro su mirada en la joven Higasa, era un hombre corpulento y entrado en años que vestía unas ropas holgadas y oscuras algo muy típico en el gran bazar, con sus ojos negros como el azabache examino a la kunoichi de la Arena y su cuerpo dio un respingo al observar la bandana de la villa. Rápidamente dejo de limpiar un inmenso siluro el cual reboto contra la tabla de madera que había sobre el tenderete y se limpio sus manos en un delantal cercano.

-Disculpad, pensaba que se trataba de otra broma infantil, a los niños les encanta venir de vez en cuando al bazar y molestarnos un poco. - Comentó mientras lanzaba una rápida mirada a Atsumi la cual estaba pegada a la kunoichi en ese momento. – Todas las raspas y sobrantes las tiramos un par de calles más atrás entre estos edificios, allí abundan los animales callejeros pero no os aconsejo ir sin protegeros la nariz antes.- Trago saliva y volvió a agarrar al pescado que se deslizaba lentamente sobra la tabla de madera del mostrador, Atsumi rápidamente salió disparada hacia los callejones tras los puestos internándose en unas calles estrechas y de aspecto deplorable.
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#8

Off rol

Siento la tardanza, he estado atareada.
A Katsumi no le agradaba molestar a aquellos que estaban trabajando, pero era su deber robarles un poco de tiempo para reducir su búsqueda. El olor tan fuerte a pescado no terminaba de convencerle, por lo que de vez en cuando arrugaba la nariz como si eso fuese a solucionarlo.

Escuchó la información que le daba el tendero, más aliviada por haber conseguido algunas palabras que podrían servirle para encontrar al gatito. Para su agrado, podría buscar en una zona que ella creía ser importante para su búsqueda, por lo que no se detuvo más frente al hombre.

- Muchas gracias, lamento las molestias - Con una pequeña y rápida reverencia se alejó de la tienda, dejando que siguiese con la faena.

Hizo un gesto con su mano para que Atsumi la esperase, aunque parecía que se había dejado llevar y corría delante de la Higasa. Recortó distancias con ella para evitar que una jovencita caminase por esas callejuelas en soledad, y se dirigió a la zona indicada para rebuscar donde hiciese falta. Aquel lugar se veía menos limpio que el resto, por su aspecto parecía peligroso y poco transitado, lo cual disgustaba a la peliplateada.

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[Imagen: SUNABANNER1.png]


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#9

OFF

No te preocupes, tomate el tiempo que necesites.
Atsumi comenzó a correr entre las estrechas calles tras el bazar y llegados varios quiebros de calles desapareció de la vista de la Kunoichi, el olor a pescado pútrido aún era leve pero molesto y la imaginación de la ninja de Sungakure comenzó a suponer de donde provenía tal aroma. Durante varios minutos anduvo por las pequeñas calles intentando no mancharse con los desperdicios del suelo y finalmente escucho un graznido único de los gatos callejeros en el combate.

-¡Sakari!.- La voz provenía de mas adelante, rauda llegó hacia lo que parecía un inmenso vertedero de raspas de pescado, verduras y otros alimentos que ahora mismo no se encontraban en su mejor momento. La montaña de desperfectos parecía ser el punto final donde terminaban los productos inservibles de los puestos y por las marcas del suelo cercanas a dicha pila de deseschos podía adivinarse que era drenada una o dos veces al día.

Atsumi estaba en el lado opuesto a Katsumi, tenia un pañuelo a la altura de la boca para evitar el molesto olor y sus ojos eran una muestra de desesperación pues venia en la cima a su rechoncho gato mordisqueando la cabeza de una lubina mientras otros cuatro gatos, erizados y en posición de combate se preparaban para expulsar al gordo invasor que les estaba privando de su tan delicioso almuerzo. -¡Cuidado Sakari!..¡No le hagáis daño!.- La voz de la niña era de puro miedo y Katusmi observaba la escena
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#10
La carrera tras Atsumi no fue un gran reto para la Higasa, que contemplaba a su alrededor en búsqueda del gato perdido. La mugre del lugar dificultaban su misión, sin embargo no parecía haber rastro del animal. Katsumi perdió a la niña de su vista, reaccionando con preocupación y un pequeño suspiro, pero al oler el pescado se centró en encontrar el foco donde salía todo ese hedor.

El agresivo maullido de un gato atrajo a Katsumi. Sus pasos le hicieron llegar hasta un vertedero de aspecto horrible, como lo era cualquier otro vertedero, donde Atsumi miraba hacia su cima. Katsumi torció el gesto al ver a varios gatos amenazando a otro que, juzgando por el grito de Atsumi y su rostro, era Sakari. 

- Tranquila, yo me encargo - Intentaba transmitirle tranquilidad a la pequeña para que no lo complicase, ya que ella se encargaría de cumplir con la misión.

No tenía mucha idea de qué hacer, por lo que se le ocurrió servir de distracción. Aunque no le agradaba, le tocaría mancharse de toda esa putrefacción que le rodeaba, pero sabía que era su deber y lo realizaría. Rebuscando entre todo el vertedero recogió algunas raspas y cualquier cosa que oliese fuertemente a pescado y comenzó a silbar y chasquear los dientes para llamar la atención de los gatos.

- ¡Eh, gamberros! Tengo vuestra comida, ¿seguro que no queréis que me escape con ella, no? - Katsumi sabía que era una tontería hablar a los gatos, que ellos no la entenderían, pero el propósito era captar su atención para que se alejasen de Sakari.

En el mejor de los casos el gato rechoncho también se acercaría hacia ella, pero en cualquier caso era necesario separarles, y si podía hacerlo de la manera más salubre para Sakari, así lo haría. Estaba preparada para recibir alguno que otro arañazo, pero no le preocupaba llevarse un recuerdo.

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Sonido del viento

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#11
La idea era buena sin embargo no tuvo el efecto deseado ya que los gatos salvajes tenían echado el ojo a la jugosa raspa que con glotonería intentaba tragar Sakari antes de que se abalanzaran sobre el lo cual finalmente ocurrió. Los animales combatieron por su territorio provocando que cayeran de la montaña de desperfectos a la par que se repartían arañazos, bocados y maullidos de dolor no sin antes arrastrar con ellos los desechos de la cima que cayeron junto a ellos en dirección a Atsumi.

-¡No!.- Incapaz de ver el peligro que caía sobre ella Katsumi tendría que actuar rápido o de lo contrarió la joven que la contrato podría resultar herida en pocos segundos.
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#12
Katsumi soltó un bufido, como si de un gato se tratase, al ver que su plan había salido mal. Cuando comenzó a ver que comenzaban a caer residuos desde la cima hacia Atsumi, no dudó ni un momento y se agachó inclinándose hacia adelante, de manera que quedó apoyada en sus pies de cuclillas acumulando chakra en los mismos, preparada para dar un salto como si de un corredor profesional se tratase. Rápidamente, se impulsó y salió disparada hacia adelante, y tras llegar a lo más alto del salto dió un pisotón y volvió a saltar (al ser un salto inclinado hacia adelante, el impulso en vez de hacerlo hacia arriba lo hace hacia adelante). Con ello llegaría con más rapidez donde Atsumi, que la cogería en vuelo y la sacaría del rango de la avalancha.

Taijutsu Dai Janpu no Jutsu

ID:
464
Nivel:
2
Sellos
No.
Descripcion
El shinobi logrará masterizar la técnica del salto, pudiendo realizar un doble salto con total naturalidad. Cuando el shinobi realice un salto normal de ninja, podrá cargar con energía la suela de su calzado, dando un pisotón al aire que le elevará aún más. Este pisotón solo se podrá producir en el punto más alto de su salto original, duplicando la distancia originalmente recorrida, y no pudiendo cambiar de dirección.
Efectos
Gasto de estamina:
25

Tras ello, la dejaría en el suelo y no se detendría ni un segundo. Ahora que Sakari parecía estar en mayor peligro, Katsumi hizo unos sellos de manos formando un tornado alrededor de ella misma y saltó nuevamente hacia la pelea de gatos, con intención de sujetar a Sakari y sacarle de ahí.

Fuuton Tsukodome no Jutsu

ID:
125
Nivel:
2
Sellos
Sí.
Descripcion
El usuario crea un tornado de aire a su alrededor capaz de protegerle de armas arrojadizas o ataques físicos de igual o menor rango. El tornado no daña.
Efectos
Gasto de chakra por turno:
25

- ¡ALTO! ¡Se acabó la disputa! - Puso un grito en el cielo e intentó sacar al amigo peludo de Atsumi, intentando evitar así que sufriese más daño.

La idea de su tornado improvisado era tratar de evitar los arañazos de los gatos, pero si tenía que recibirlos igualmente no le importaba con tal de cumplir con su misión.

Off rol:

Vida: 120
Chakra: 138 - 25 = 113
Estamina: 155 - 25 = 130

Narro // Pienso // Hablo

[Imagen: SUNABANNER1.png]


Sonido del viento

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#13
Atsumi se llevo las manos a la cabeza para protegerse del golpe, pero cuando se dio cuenta la kunoichi que había enviado para ayudarla la rescató a una gran velocidad a lo cual ella solo pudo agarrarse con fuerza a su salvadora hasta que salió del rango de impacto. Por su parte los gatos enzarzados entre si como una pelota de pelos y garras se vieron de pronto separados por la técnica de la Kunoichi de suna que con aquel tornado consiguió separarlos rápidamente y al mismo tiempo alejar toda la porquería que había caído del montículo.Los bufidos de los gatos salvajes se convirtieron rápidamente en maullidos de miedo y saltaron hacia la basura huyendo de la extraña humana y del aterrador viento que portaba.

–¡Sakari!.- Atsumi corrió hacia su rechoncho gato el cual estaba sentado sobre sus patas traseras mientras su cabeza giraba tras el impacto, cuando recobro el sentido maulló a su dueña con dulzura hasta que esta le propino un fuerte capón el cual provoco que el gordo animal volviera a quedar aturdido. -¡PORQUE TE ESCAPAS SIEMPRE! ¡ME TENIAS MUY PREOCUPADA!-
 

Off:

Misión finalizada, puedes realizar un último post si lo deseas.
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#14
Después de ese último salto que hizo Katsumi dirección a los gatos, todo se tranquilizó un poco más. El resto de felinos comenzaron a alejarse de ella asustados, y por lo tanto dejaron a Sakari en paz, centrando su atención en el peligro que sugería la ventolera que rodeaba a la muchacha. No había sido una manera elegante y formal de atrapar un gato, pero había tenido que echar mano de esa "forzada estrategia" para conseguir su objetivo lo antes posible y acabar con ese episodio de disgusto para la dueña.

Katsumi guardó distancias con la mascota. Había tenido mejor reacción que el resto, por lo que simplemente dejó que Atsumi recogiese a su animal y todo ese dolor terminase. Observó el episodio de regañina que hizo la niña, casi al punto de escaparse una sonrisa de sus labios.

- Parece tan dulce cuando se le ve, pero es temperamental - Pensaba hacia sus adentros mientras deshacía la técnica y se adecentaba, oliendo con desagrado el hedor que salía de sus manos y de su ropa en general.

Había terminado con su misión, y ahora tenía otra con la lavadora, en su casa. Se acercó hacia Atsumi y su gato, quedándose de cuclillas, cruzada de brazos, para despedirse.

- No ha sido el método más ortodoxo, pero me alegra que ya estéis juntos - Aunque le había parecido una misión de poco calibre y sus sentimientos no empujaban demasiado su forma de ser y de hacer, sentía alivio porque ambos entes pudiesen volver a estar juntos - Espero que no se vuelva a escapar, sino ya sabes que puedes contar con nosotros -.

Tras ello, Katsumi se levantó y salió de la vista de la niña. Puso los ojos en blanco al volver a olerse a sí misma y pensar lo desagradable que sería pasar a su lado, por lo que emprendió una rápida vuelta a casa por los tejados, donde lo disimularla un poco más.

Narro // Pienso // Hablo

[Imagen: SUNABANNER1.png]


Sonido del viento

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